Casco, guantes y botas te protegen en el camino, pero hay algo más que no puede faltar. Te contamos cómo funciona un Seguro de Accidentes Personales y por qué puede marcar la diferencia en el trabajo, en el trayecto y en tu vida diaria.
Antes de salir en la moto revisamos todo: casco, guantes, botas. Lo mismo pasa en el campo, en la planta o en una obra, donde el equipo de protección es parte de la rutina. Sin embargo, muchas veces nos olvidamos de un elemento clave: estar cubiertos si, a pesar de todos los cuidados, ocurre un accidente.
Un Seguro de Accidentes Personales está pensado justamente para eso: darte respaldo económico y asistencia cuando sucede lo inesperado.
Protección ante lesiones e imprevistos
Este seguro te protege ante lesiones corporales repentinas sufridas en el ejercicio de tu profesión o en tu rutina habitual. También puede cubrir a alguien que esté realizando un trabajo en tu propiedad, algo especialmente útil en establecimientos rurales, donde es habitual contar con personal temporario o contratistas.
Entre sus principales coberturas se encuentran:
- Muerte accidental e invalidez total y permanente.
- Acceso directo a una red de prestadores médicos.
Protegido las 24 horas
Una de sus grandes ventajas es que la cobertura no se limita al horario laboral. El seguro cubre al asegurado durante su jornada de trabajo, en el trayecto de ida y vuelta, y también en su vida particular.
Eso se traduce en:
- Respuesta rápida cuando más la necesitás.
- Asistencia médica sin demoras ni sorpresas.
¿Cuál es el plan perfecto para vos?
Cada actividad tiene sus propios riesgos, y por eso no existe un único plan para todos. Escribinos o acercate a nuestras oficinas y lo vemos juntos.
Claudio Jorge Cucagna
Productor Asesor de Seguros – Mat. N° 85112
WhatsApp: 2474-401868